Dicen por ahi que las malas costumbres se aprenden siempre más rápido que las buenas; que las buenas cuesta mucho incluirlas en los habitos, mientras que las malas se pegan a tu vida con una facilidad increible. Igualmente se dice que lo más fácil es deshacerse de las malas rápidamnt y lo más díficil es desprenderse de las buenas. Eso es bueno, o no... Yo no sé hasta que punto mis costumbres son buenas o malas. Pero estoy emepzando a darme cuenta de lo mucho que cuesta deshacerse de algunas de ellas...
Me resulto fácil acostumbrarme a dormir cada noche en una cama ajena hasta las 6 de la mañana, y llegar a urtadillas a casa y meterme en la mía, y ahora sé que no podre hacerlo más. Anoche miraste como volvía a casa sabiendo que sería la ultima vez que veriamos el cielo clareado medio dormidos. Qué díficil me resulta pensar que no volvere a despertarme entre tus brazos sabiendo que es tarde, y despertarte suavemente para comunicarte mi marcha... Qué buena y mala costumbre ha sido esta. No me costó nada habituarme a ella (como las malas costumbres), pero cuanto lloraré cada noche a partir de ahora anelandola (como las buenas costumbres).
No quiero pensar en cuantas buenas costumbres moriran en unas semanas. Me entristece. Inventaré alguna formula para cambiar nuestras buenas costumbres en costumbres mejores, en lugar de hacerlas desaparecer. Dibujaré cualquier cosa y la haré nuestra y la colocaré en cualquier lugar al que vaya para tenerte cerca. Elgiré mil canciones que escucharemos, y hacerlo sentire tu respiración en mi espalda, despertaré y veré el cielo clareado y sabre que tú también lo estaras mirando aunque no estes a mi lado.